Del 9 de octubre al 15 de noviembre, los canales, barrios y pueblos originarios de Xochimilco se transforman en el escenario de representaciones teatrales, calavereadas, comparsas, cabalgatas y ofrendas que mantienen viva la memoria colectiva y fortalecen la identidad cultural de sus comunidades.
Entre el murmullo de los canales, el resplandor de las ofrendas y las voces que mantienen vivas las historias de sus antepasados, Xochimilco celebra el Día de Muertos con una temporada cultural que abraza sus raíces y revela la fuerza de sus comunidades.
Del teatro en las trajineras a las comparsas, las calavereadas y las cabalgatas, sus pueblos originarios nos recuerdan que la tradición no pertenece únicamente al pasado, vive en quienes la comparten, la transforman y la transmiten a las nuevas generaciones.
Cuando octubre comienza a teñir de otoño el paisaje del sur de la Ciudad de México, sus canales, barrios y pueblos originarios se preparan para una de las temporadas más significativas de la cultura mexicana. El aroma del cempasúchil, la presencia de las ofrendas, las representaciones de antiguas leyendas y el movimiento de las comparsas anuncian la llegada de una celebración en la que la ausencia adquiere otra forma, la del recuerdo compartido.
En 2026, esa memoria volverá a expresarse mediante una amplia programación cultural que reúne teatro, música, danza, recorridos comunitarios, cabalgatas y actividades familiares. Sin embargo, para comprender lo que representa esta cartelera, es necesario mirar más allá de los escenarios. Lo verdaderamente valioso está en las personas que hacen posibles estas celebraciones y en la relación que mantienen con la historia, el territorio y la identidad de sus comunidades.
Una tradición que se vive en comunidad
El reconocimiento internacional de este territorio está ligado a su valor histórico y a la singular relación que sus habitantes han mantenido con el agua y la tierra. Pero el patrimonio no se conserva únicamente mediante reconocimientos, necesita personas que lo cuiden y encuentren en él una razón para continuar reuniéndose. El Día de Muertos permite observar esa continuidad de una manera especialmente cercana.
En los hogares, las familias preparan espacios para recordar a sus difuntos. En las calles, los vecinos organizan recorridos y reciben a quienes salen a pedir calaverita. En los barrios, los participantes elaboran vestuarios, preparan escenarios y coordinan actividades que requieren semanas de trabajo. Y en los embarcaderos, artistas y agrupaciones convierten los canales en escenarios donde las leyendas mexicanas encuentran nuevas formas de contarse.
Cada expresión tiene su propio lenguaje, pero todas comparten una misma raíz, la necesidad humana de mantener presente a quienes forman parte de nuestra historia.
Por eso, las celebraciones de Xochimilco no deben entenderse solamente como espectáculos para visitantes. También son espacios de convivencia, participación y transmisión cultural. En ellas, niñas y niños descubren costumbres que sus mayores han mantenido; los jóvenes encuentran oportunidades para involucrarse en proyectos colectivos, y los adultos reconocen en las nuevas generaciones la posibilidad de que estas prácticas continúen.
La tradición permanece viva precisamente porque no se limita a repetirse, se comparte.
OBRAS TEATRALES EN TRAJINERAS, EXPERIENCIAS ESCÉNICAS SOBRE EL AGUA
Cuando la oscuridad cubre los canales y las luces se reflejan sobre el agua, Xochimilco ofrece uno de los escenarios más singulares para acercarse a las leyendas mexicanas. La combinación del paisaje lacustre, la navegación nocturna y las representaciones teatrales crea una experiencia en la que el entorno forma parte de la narración.
Entre las propuestas anunciadas para esta temporada destacan dos espectáculos que han hecho de los embarcaderos un punto de encuentro entre el teatro y la memoria popular.
La leyenda de la Llorona, la Cihuacóatl: un lamento que atraviesa el tiempo
En el Embarcadero Fernando Celada, el grupo cultural Ollín Acalli, bajo la dirección de Alejandro Linares, presenta la 14ª Temporada de "La leyenda de la Llorona, la Cihuacóatl". Esta mística puesta en escena tiene como marco natural la sobrecogedora Laguna del Toro y se escenificará del 9 de octubre al 15 de noviembre de 2026, presentándose todos los fines de semana.
La figura de la Llorona ocupa un lugar especial en el imaginario mexicano. Su historia se ha contado de distintas maneras en numerosas regiones del país y, con el paso del tiempo, ha reunido elementos de la tradición oral, la leyenda y las interpretaciones culturales sobre la pérdida, la maternidad y la muerte.
La narrativa es conducida por el entrañable personaje de Doña Luz, quien teje el relato de la doncella Clanestri (o Ctlalnestli) y su trágico destino, conectando el lamento nocturno con la deidad protectora Cihuacóatl. La puesta en escena fusiona danza folclórica, teatro y música en vivo ejecutada con instrumentos prehispánicos y contemporáneos.
Los boletos están disponibles en la plataforma Boletia y en la taquilla del embarcadero por un costo general de alrededor de $575 MXN, Se han mencionado descuentos para determinados sectores de la población, cuyas condiciones conviene confirmar directamente con los organizadores. Como recomendación entrañable para el visitante, se sugiere acudir abrigados con buen gorro y chamarra para hacer frente al sereno nocturno, además de llevar repelente para mosquitos.
Retorno al Mictlán: las historias que regresan alrededor del fogón
Por su parte, en el pintoresco Embarcadero Belém —enclavado en el Barrio de Santa Crucita, justo detrás de la Catedral de Xochimilco—, la Compañía Artística Tlatemoani, dirigida por Rodolfo Vázquez Almanza, celebra la 26ª Edición de "Retorno al Mictlán". La temporada se extiende del 23 de octubre al 14 de noviembre de 2026, ofreciendo funciones los viernes y sábados a las 19:00 hrs, y los domingos a las 18:00 hrs.
Esta obra ofrece una vivencia de ensueño alrededor del tecuil (el fogón ancestral), recreando la calidez de los hogares de antaño donde las abuelas preparaban el mole, los frijolitos, los tamales, el ponte duro y la calabaza en tacha, mientras los abuelos relataban estremecedoras historias sobre el Charro Negro, la Mictlancíhuatl, la Llorona y el Nahual.
En "Retorno al Mictlán", la tradición de pedir calaverita cobra su sentido original: los niños representan a las ánimas sin ofrenda que reciben alimento y fruta de las familias, y no dinero. Con una espectacular producción que despliega danza, música en vivo y más de 100 cambios de vestuario, la obra enseña cómo los cuatro elementos primordiales —viento, tierra, agua y fuego— han guiado las ofrendas desde la época prehispánica hasta nuestros días.
Las entradas tienen un costo de alrededor de $500 MXN en taquilla, $400 MXN en preventa y una tarifa preferencial de $350 MXN para maestros, estudiantes e INAPAM. La disponibilidad y las condiciones de estas tarifas deben consultarse con los organizadores.
CALAVEREADAS, CATRINES Y COMPARSAS COMUNITARIAS
El fervor popular de Xochimilco se vive a flor de piel en la algarabía de sus barrios originarios, donde las calles se impregnan de música, color y participación ciudadana.
Santa Cruz Xochitepec, el encanto popular de catrinas y catrines
El 31 de octubre, el pueblo originario de Santa Cruz Xochitepec se viste de gala con la esperada Calavereada de Catrines, organizada por la Asociación Civil Ave Fénix Tepexochitl y encabezada por Juanita Delgado Chávez. Este festejo, volcado por completo a la infancia y a las familias, convoca a la comunidad a caracterizarse al sobrio y elegante estilo de las Catrinas y Catrines creados por José Guadalupe Posada.
El contingente recorre las arterias principales de la localidad, como la Avenida Xochitepec y la Calle Comercio, mientras los pequeños entonan a todo pulmón las picantes letanías tradicionales para pedir calaverita:
"Ya llegó la Chilindrina a pedir su mandarina... Ya llegó el Chavo del Ocho a pedir su bizcocho... Con los huesos de mi abuela voy a hacer una escalera y subir a la azotea y gritar la calavera".
Las familias del pueblo abren sus puertas instalando ofrendas a lo largo del trayecto para repartir dulces, tamales y pan. El recorrido culmina en el Deportivo Xochitepec con la presentación gratuita de la puesta en escena "Cuando la muerte ronda", montaje multidisciplinario de teatro, música y danza a cargo de la Asociación Civil Ichel, integrada por talentosos jóvenes del bachillerato potosino de San Luis Potosí.
Un Brinco de Fe, el color de los alebrijes y la fuerza de la comparsa
Asimismo, la Comparsa de Chinelos "Un Brinco de Fe", coordinada por la profesora Carolina Peñaloza Poblano, celebra su 14ª Edición. El programa arranca el 31 de octubre con una calavereada infantil donde el hilo conductor es el arte popular de los Alebrijes, motivando a los participantes a confeccionar sus propios atuendos con materiales reciclados y gran inventiva casera.
Al día siguiente, el 1 de noviembre, se efectúa el recorrido para adultos, el cual parte a las 17:30 hrs desde el cruce de las calles Justo Sierra y Pedro de Ramírez del Castillo. Acompañados por una potente banda de viento y la emblemática figura de un chinelo monumental, la comparsa avanza rindiendo un sentido homenaje a los compañeros fallecidos, resguardando la auténtica tradición del brinco de chinelo xochimilca.
FESTEJOS TRADICIONALES EN SANTIAGO TULYEHUALCO Y SAN CRISTÓBAL
La labor comunitaria autogestiva brilla con fuerza propia en los pueblos históricos de la zona alta y lacustre de la demarcación.
Las Locas del Cacalote, 47 años de una tradición que se reinventa
En el pintoresco pueblo de Santiago Tulyehualco, la asociación presidida por Roberto Carlos Amaya Vázquez celebra el 47° Aniversario de "Las Locas del Cacalote", festividad que se desarrollará del 30 de octubre al 2 de noviembre. Uno de los rasgos más reconocibles de esta tradición es la caracterización de hombres del pueblo como viudas que lloran, de manera teatral y humorística, la muerte de un personaje. Los vestidos, los tacones, los gestos exagerados y la interpretación de un duelo festivo forman parte de una expresión que convierte la representación de la muerte en un acto colectivo de convivencia.
El itinerario festivo inicia el 30 de octubre con el adorno del pueblo y la explanada mediante metros de papel picado multicolor; el 31 de octubre se instala una megaofrenda y un monumental tapete de arte efímero en el Kiosco central; el 1 de noviembre se lleva a cabo el carnaval infantil con entrega de dulces y juguetes; y el 2 de noviembre culmina con el multitudinario carnaval de adultos, donde las "viudas" bailan y lloran festivamente desde el barrio del Cacalote hasta el panteón local y de regreso al corazón del pueblo.
Cabalgata de los Recuerdos, una tradición que encuentra nuevas generaciones
Por otro lado, el 31 de octubre a las 19:30 hrs (con cita desde las 19:00 hrs en el Jardín del Arco, Centro de Santiago Tulyehualco), se realizará la 3ª "Cabalgata de los Recuerdos". Esta iniciativa cultural autogestiva fue concebida y organizada por un colectivo de siete jóvenes mujeres de entre 16 y 18 años, lideradas por Bárbara Zoé Vargas Chávez. El proyecto busca rescatar la antigua costumbre del chilacayote iluminado, farol tallado a mano con una vela en su interior que los niños portan para alumbrar el camino de los difuntos.
La cabalgata integra a decenas de jinetes que disfrazan a sus caballos conforme a una temática anual que ha evolucionado desde sus orígenes: en su primer año honraron a las Adelitas, en la segunda edición a las Muñequitas LeLé, y para este 2026 deslumbrarán con atuendos inspirados en las Diosas Aztecas, repartiendo dulces, juguetes y alegría al ritmo de comparsas musicales.
Finalmente, la temporada cultural abre de manera oficial el 15 de octubre en el Barrio de San Cristóbal con el Encuentro Mazateca "Chacma Chao", un ritual ancestral que reúne a más de 500 integrantes de dicha comunidad indígena para escenificar el retorno de las almas desde el inframundo. Complementando esta oferta, el Barrio de San Cristóbal albergará del 30 de octubre al 1 de noviembre una espectacular ofrenda monumental y la exhibición de un entierro prehispánico, consolidando a la zona como un referente imperdible de identidad y patrimonio.
Tradición que florece y celebra la vida
Las festividades de Día de Muertos en las chinampas y barrios de Xochimilco constituyen una trinchera viva de identidad donde el mito, la historia y la memoria colectiva vuelven a brotar con fuerza sobre el agua. Como bien se proclama en el corazón de sus representaciones escénicas:
"A los muertos no se les entierra, se les siembra para que crezcan como flores en nuestro corazón...".
Desde la redacción de Soy Puro Mexicano, extendemos una cordial y efusiva invitación a todos nuestros lectores para adentrarse en la magia xochimilca durante este 2026, navegar por sus canales iluminados, maravillarse con sus obras teatrales en trajinera, vibrar al ritmo de sus calavereadas en sus barrios y disfrutar de las fiestas en sus pueblos.
Porque en Xochimilco, cuando el cempasúchil vuelve a iluminar los caminos, la música se escucha entre los barrios y las leyendas navegan sobre el agua, México encuentra una vez más una manera entrañable de recordar a sus difuntos y celebrar la vida.