Entre sones carnavaleros, calles convertidas en pista de baile, calaveritas para los más pequeños y una comunidad que salió a compartir la fiesta, la Comparsa de Charros Los Auténticos Perla Negra celebró su 14 aniversario con una jornada llena de música, convivencia y profundo arraigo a las tradiciones populares de Iztapalapa.
Hay celebraciones que van más allá de conmemorar una fecha. Son encuentros donde la música reúne a las familias, las calles se transforman en escenarios de tradición y la pasión por las raíces se expresa a través del baile, la convivencia y la alegría compartida. Así se vivió el domingo 1 de noviembre 2026 el 14 aniversario de la Comparsa de Charros Los Auténticos Perla Negra, agrupación originaria de la alcaldía Iztapalapa, que reunió a familiares, amigos, comparsas hermanas y vecinos para celebrar catorce años de historia y pasión por las tradiciones.
La cita tuvo lugar en el Callejón 57, en el Barrio de San Pedro, desde donde, alrededor de las 16:00 horas, comenzó una tarde que poco a poco se convirtió en una auténtica fiesta popular. En un ambiente familiar, cálido y festivo, los integrantes del comité organizador dieron la bienvenida a los asistentes con un mensaje que puso en el centro el significado de esta celebración: reconocer los orígenes, valorar el camino recorrido y continuar fortaleciendo la identidad de Perla Negra.
Durante sus palabras, los organizadores destacaron la importancia de compartir la historia de la comparsa, preservar sus tradiciones y seguir construyendo un futuro en comunidad. Asimismo, expresaron su agradecimiento por la presencia de la Revista Soy Puro Mexicano, distinguida como invitada especial para acompañar y dar testimonio de esta fecha significativa.
Una hermandad que se celebra entre comparsas
Como parte de los primeros momentos de la celebración, se llevó a cabo la recepción de las agrupaciones invitadas, cuya presencia dio muestra de los lazos de amistad, respeto y fraternidad que se construyen alrededor de estas expresiones culturales.
A la convocatoria de Perla Negra respondieron Charros Independientes, Los Compadres, La Charriza, Los Auténticos de Chinampan Macuitlapilco (ACM), Charros Los Colorados de Marco Antonio Alcántara, Carnavaleritas OM y Comparsa Catrines. Cada agrupación se sumó a la fiesta y compartió palabras de felicitación, reconocimiento y buenos deseos para los anfitriones, haciendo de este aniversario un encuentro donde la tradición también se manifestó en la unión entre comparsas.
Porque detrás de cada agrupación hay historias, familias, amistades y personas que dedican tiempo y esfuerzo a mantener vivas estas manifestaciones populares. Por ello, celebrar un aniversario también significa reconocer a quienes han formado parte de ese recorrido y a quienes, generación tras generación, contribuyen a darle continuidad.
Iztapalapa se convirtió en una gran pista de baile
Con la música de la Banda Perla Negra, agrupación originaria también de Iztapalapa, llegó uno de los momentos más esperados, el inicio del recorrido por las calles de los barrios originarios de esta demarcación.
Y fue entonces cuando la celebración tomó todo su esplendor.
Al sonar los primeros acordes de los sones carnavaleros, los charros comenzaron a desplegar su energía y habilidad para el baile, recorriendo las calles a baile libre, con ese entusiasmo y soltura que caracterizan a estas expresiones tradicionales. Al ritmo de los metales y la percusión, los músicos de la Banda Perla Negra imprimieron fuerza y alegría a cada interpretación, mientras los integrantes de las distintas comparsas llenaban el recorrido de movimiento, color y entusiasmo.
La música se escuchaba a lo lejos y, conforme avanzaba la agrupación, las calles cobraban vida. Los vecinos salían de sus casas para asomarse, saludar, disfrutar de los sones y observar el baile de los charros. Algunos se incorporaban a la fiesta, otros acompañaban desde las puertas y ventanas de sus hogares, pero todos encontraban en aquella celebración una oportunidad para compartir un momento de alegría.
Uno de los detalles más entrañables fue la tradicional entrega de dulces y calaveritas a los niños. Al coincidir el aniversario con el 1 de noviembre, en el marco de las celebraciones del Día de Muertos en México, los integrantes de Perla Negra conservaron esta bonita costumbre de repartir golosinas entre los pequeños que salían al encuentro de la comparsa. Una muestra sencilla, pero significativa, de cómo las tradiciones también se transmiten mediante los gestos de convivencia y generosidad que involucran a toda la comunidad.
Cinco horas de música, baile y convivencia
El recorrido se prolongó por más de cinco horas, en una jornada que se distinguió no solamente por el baile y la música, sino también por la hospitalidad de las familias y amistades que acompañaron la celebración.
A lo largo del trayecto se realizaron alrededor de ocho paradas en domicilios de amigos y familiares, donde los participantes tenían oportunidad de descansar, compartir alimentos y bebidas, y recuperar fuerzas para continuar con la fiesta.
Cada parada se convirtió en un espacio de encuentro. Entre anécdotas, recuerdos y conversaciones, los organizadores dirigían palabras de agradecimiento a quienes abrían las puertas de sus hogares y contribuían a hacer posible esta celebración. También hubo momentos para recordar experiencias, reconocer a quienes han acompañado a la comparsa y compartir mensajes de afecto y buenos deseos.
Mientras tanto, la música no dejaba de convocar al baile. Los sones de la Banda Perla Negra marcaban el paso de una fiesta que parecía contagiar a cada persona que se encontraba a su alrededor. Las risas, los gritos de entusiasmo y el movimiento de los charros acompañaron prácticamente toda la jornada, que se extendió hasta cerca de la medianoche.
En este ambiente de cercanía y alegría, el equipo editorial de la Revista Soy Puro Mexicano tuvo la oportunidad de convivir con los integrantes de Perla Negra y las comparsas invitadas, acompañando el recorrido, disfrutando de su música y compartiendo de primera mano la experiencia de una celebración donde la tradición se vive, se baila y se comparte.
Fuegos de celebración para cerrar una gran jornada
Después de recorrer las calles y compartir la fiesta con vecinos, familiares y amigos, la comparsa regresó al punto de partida, el Callejón 57 del Barrio de San Pedro, donde aguardaba el último capítulo de esta celebración.
Como parte del cierre, el cielo se iluminó con la quema de un castillo pirotécnico y toritos, que aportaron un espectáculo de luz y color para marcar el final de la jornada pública. Posteriormente, los organizadores dirigieron unas últimas palabras de agradecimiento a todas las personas que hicieron posible el recorrido, a las agrupaciones invitadas y a quienes acompañaron a Perla Negra en esta fecha tan especial.
La celebración continuó posteriormente con un baile privado de la agrupación, en compañía de las comparsas invitadas y de familiares, amigos y asistentes que permanecieron para prolongar la convivencia y festejar juntos estos catorce años de historia.
Catorce años de identidad que siguen haciendo historia
El 14 aniversario de la Comparsa de Charros Los Auténticos Perla Negra fue mucho más que una celebración de trayectoria. Fue una oportunidad para reconocer el valor de las expresiones populares que forman parte de la identidad de Iztapalapa y de la riqueza cultural de la Ciudad de México.
En cada son carnavalero, en cada paso de baile, en las calaveritas entregadas a los niños, en las puertas abiertas de los hogares y en las palabras de agradecimiento compartidas durante el recorrido, se hizo presente el sentido de comunidad que da vida a estas tradiciones.
Porque una comparsa no se construye únicamente con música y vestuario, se fortalece con la participación de sus integrantes, el respaldo de sus familias, la amistad entre agrupaciones y el cariño de una comunidad que reconoce en estas celebraciones una parte de su propia historia.
Desde la Revista Soy Puro Mexicano, agradecemos sinceramente a Charros Los Auténticos Perla Negra, a su comité organizador, a las comparsas invitadas y a todas las personas que nos recibieron con tanta calidez y hospitalidad, por permitirnos acompañar y compartir esta gran celebración.
¡Felicidades por estos primeros catorce años de historia, música y tradición! Que sigan los sones, que nunca falte la alegría y que Perla Negra continúe recorriendo las calles de Iztapalapa llevando consigo el orgullo de sus raíces y el espíritu festivo que la distingue.
¡Porque cuando la tradición se lleva en el corazón, también se baila, se comparte y se convierte en historia!